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De 1846 a 1915

"En la esquina de una callejuela se detienen cinco hombres: cuatro de ellos, con voces distintas, afinadas, vibrantes, entonan esa especie de plegaria, que nos evoca un mundo de recuerdos y que nos produce inexplicables sensaciones de tristeza, de ternura, de recogimiento, de infantil agrado...

El otro acompaña a los cantores con un instrumento músico, con un bombardino, que se limita a modular notas, prolongadas, suaves, que lloran..."

PEPE TONEL

(Fragmento del Artículo "Crónica de la Pasión". "LA HUERTA". Diario oriolano. Nº285. 26 de Marzo de 1.908)

Como bien dice el desconocido Pepe Tonel en la cita inmediatamente anterior, este canto comenzó a interpretarse a cuatro voces (Bajo, Barítono, Tenor 2º y Tenor 1º), que eran incorporadas por cuatro personas, a las que acompañaba una quinta con un instrumento musical, primordialmente un bombardino, encargada de dar las notas de entrada; en las primera épocas, por falta de suficiente iluminación nocturna en las calles, un quinto personaje, portando un farol encendido, iluminaba el caminar del cuarteto de cantores.

No teniendo noticias sobre cuándo empezó a interpretarse este canto por las calles de nuestra población, es lógico que no se posean tampoco sobre quiénes pudieron ser sus primeros intérpretes, hasta que, en el Artículo publicado por D. Vicente Perpiñán en la Revista "El Pueblo de Orihuela" (Extraordinario dedicado a Ntro. Padre Jesús, de Abril de 1.926), se nos informa de que en 1.846 existió un cuarteto formado por el maestro Mañús ("El Zapatero"), José Juan Pérez, Manuel Abad y Jaime Fabregat ("Pilula"); en 1.856, el famoso cuarteto denominado "Pocico de Santiago", compuesto por "El Eterno", "El Barquillero", "Ballesta" y "Mambrú" (agradable sería conocer los verdaderos nombres de estos personajes, apodados de tan curiosos apelativos); y en 1.866, los dos integrados, el 1º por Pedro Puerto, "El Rojo Eslava", Montero y Antonio Fabregat, y el 2º por D. José Díe, D. Adolfo Rogel, el maestro Carlos Martí y Antonio Fabregat ("El Zapatero").

Con posterioridad, y siguiendo al citado Sr. Perpiñán, se dan como componentes de cuartetos de cantores nombres como Cubí, Mariján, Pepe "El Herrero" y Sarabia. Don Juan Sansano, en su ya citado libro sobre la historia de Orihuela, cita también como integrantes de diversos cuartetos a "Mácoles", "Cambiaor", Montero, Trinitario Sánchez "El Sereno" y José Casto Rodríguez, haciendo alusión a la existencia de otros cuyos nombres o apodos no se recuerdan.

Noticias dignas de crédito sobre la interpretación del Canto de "La Pasión" por los citados cuartetos u otros desconocidos, se tienen a través de los periódicos oriolanos de la época. Así, el "DIARIO DE ORIHUELA", en su número 212, de 1 de Abril de 1.887 (Viernes de Dolores), dice que "con motivo de ser hoy el día de Nuestra Señora de los Dolores, ha aparecido engalanada y con profusión de flores la antigua imagen existente en el retablo de la fachada de nuestro querido amigo el sacerdote don Eugenio Candela, en cuya puerta cantaron anoche "La Pasión" los célebres pasionistas del Arrabal Roig, siendo obsequiados después con dulces y licores por nuestro respetable amigo.".

Igualmente, y en el mismo diario citado, en su número 780, de 20 de Marzo de 1.889, se expone que "las hogueras de San José, costumbre antigua a cargo de los chicos, no decaen nunca. Anteanoche hubo hogueras en muchas calles. La concurrencia fue extraordinaria, gracias a lo apacible del tiempo.

Desde las nueve ya circulaban las músicas por las calles.

Puede decirse que se cantó "La Pasión" y se dio serenata a todos los Josés. Entre ellos ocupan el primer lugar los Tenientes de Alcalde Sres. Sarget y Ferrer, los Concejales Sres. Balaguer y Arnaldo, y el Secretario del Ayuntamiento Sr. López, que fueron obsequiados con serenatas por una parte de la Banda de Música Municipal."

El diario oriolano "EL INDEPENDIENTE", de Lunes Santo, 11 de Abril de 1.892, en su número 94, dice: "El Canto de las Tinieblas resonará dentro de poco a la hora del crepúsculo en las bóvedas de nuestros templos: las Lamentaciones de los Profetas volverán a ser leídas y el Canto de "La Pasión" y el Miserere expresarán a todas horas el gemido de la iglesia docente que llora en el Calvario y desfallece ante el Sepulcro del Salvador."

En el nuevo siglo XX, a la vez que se habla de lo lucidísimas que resultan las procesiones de Semana Santa, se habla también del motivo pasionario que nos ocupa. Y así, el semanario orcelitano "EL LABRADOR", en su número 25, de Martes Santo, 25 de Marzo de 1.902, comenta: "Lucidísima resultó la procesión del último Domingo..." (Se refiere a la procesión-misión que tenía lugar el Domingo de Ramos por la tarde, desde la iglesia de Santiago a la de San Agustín, donde se predicaba un sermón de Misión, y luego, la procesión se reorganizaba y volvía a su templo de origen; figuraba en ella el paso de Jesús en el Descendimiento, en brazos de María Santísima de los Dolores.)

"Un nutrido coro, acompañado de brillante orquesta, entonaba un Miserere.

Otro coro, más allá, cantaba el singular, antiquísimo y bonito canto llamado "La Pasión"."

A tenor de la cita anterior y, conforme al periódico local "EL DIARIO", en su número 26, de Lunes Santo, 17 de Abril de 1.905, comprobamos que en la dicha procesión-misión de Domingo de Ramos se vino interpretando durante algunos años este Canto, objeto de la presente Revista, dado que en él se dice: "La procesión de ayer fue muy solemne. Salió a las cinco y media de la tarde de la Iglesia Parroquial de Santiago Apóstol.

El aire deslució algo en los primeros momentos.

La Virgen de los Dolores ocupaba sus andas, preciosísimamente adornadas con flores de "La Pasión"."

Igualmente tenemos constancia de lo anterior por el periódico "LA HUERTA", en su número 300, de Lunes Santo, 13 de Abril de 1.908.

En la misma publicación "EL DIARIO", de Miércoles Santo, 11 de Abril de 1.906, número 313, en un artículo del periodista oriolano don Rafael Rogel Rech, quien probablemente estuvo ausente de su ciudad en alguna determinada ocasión en la época de la Semana Mayor, se hace patente la originalidad, tradición y arraigo de nuestro Canto, puesto que manifiesta: "Recordábamos las nuestras, éstas que fueron en nuestra niñez motivo de infantiles preocupaciones y contentos. La túnica de nazareno, el arco de flores con sus campanillas, la Convocatoria, la Samaritana, la Cena, el Canto de "La Pasión", las marchas de las cornetas convocantes, etc... Nuestras procesiones tienen un saborcillo que no se pierde, que gusta mucho a los oriolanos... Es fácil que lean las presentes líneas muchos hijos de esta tierra, ausentes de élla. ¡Quizá comprendan lo que queremos expresar más fácilmente que los que no se ausentaron!

Bueno; por esto la huertanica pide días de sol en Semana Santa; por esto se ha entristecido al ver cómo amanece lluvioso el Martes Santo."

En 1.907, el 20 de Marzo, en el número 586 del mismo periódico citado, se dice que "anoche, por primera vez en la presente Cuaresma, oímos el Coro de los que, por esta época, recorren en las noches la ciudad cantando "La Pasión"."

El sábado, 21 de Marzo de 1.908, en el periódico local "LA HUERTA", en su número 282, se dice: "Nuestro querido amigo y compañero Sarabia (¿se refiere a José María Sarabia Vergel, periodista local?) ha organizado un cuarteto para cantar estas noches de Cuaresma, según tradicional costumbre, "La Pasión". Acompañan a nuestro citado amigo los Sres. Mariján, Montero y Cánovas."

También en 1.908 y, conforme a manifestaciones de Juan Sansano (obra citada), Martínez Marín y otros, se cantó "La Pasión" como uno de los principales festejos en la coronación de la Virgen de Monserrate, en la puerta del antiguo café Colón, hoy supermercado "Los Oliveros". Cantaron "Barquillero", "Cambiaor", Montero y José Casto Rodríguez.

Siguen dándose noticias sobre la interpretación del Canto de "La Pasión" ese año en el que el abogado y ex-concejal conservador don Ascensio García Mercader, bajo su seudónimo de "Ramiro de Asturias" en "EL ECO DE ORIHUELA", diario vespertino de su dirección, número 705, de 29 de Marzo, se queja de la progresiva pérdida de nuestras tradiciones, manifestando:

"En otras épocas, cuando se aproximaba la Semana Santa, era rara la noche en que no se oían los melodiosos cantos de "La Pasión", una acabada página musical, debida a un fraile mercedario o trinitario, que en ello no andan acordes los autores.

la hora actual, todavía no he podido escuchar las antedichas melodías. ¿Por qué? ¿No habría medio de impedir la total desaparición de esta costumbre?

Si las excitaciones de este pobre cronista sirven de algo, ténganse por hechas."

A este Artículo le contesta, sin embargo, días después, "EL DIARIO" (Número 1.234. Sábado de Pasión, 30 de Marzo de 1.912), en los siguientes términos: "... Nosotros la hemos escuchado en la puerta de don Federico Linares y de don Ramón Montero, por cierto, con mucho gusto, tanto por ser una hermosa página musical, como por ser una tradición poética de sabor local".

En 1.913, el 14 de Marzo, a la sazón Viernes de Dolores, "EL DIARIO" comenta: "Anoche fueron obsequiadas con serenatas las Lolas. También se escuchó el Canto de "La Pasión"."

Especial mención hemos de hacer del año 1.915, en el que, por el sacerdote y poeta don José Maciá Abela, que firmaba bajo el seudónimo de J. Montañés, en el semanario tradicionalista, órgano de la Juventud Jaimista de Orihuela, "EL CONQUISTADOR", en su número 35, de 27 de Marzo del dicho año, se publica un poema escrito en forma de romance, titulado "La Pasión" en el que da sentida y exacta cuenta de lo que la interpretación de estas oriolanas melodías era en y para Orihuela.

Hay que comentar aquí, en base a lo anteriormente expuesto, que, don Juan Sansano (obra citada) se equivoca al manifestar, a través de una "pluma desconocida", que el Canto de "La Pasión" estuvo interrumpido casi desde el primer decenio del siglo, olvidándose por completo esta tradición... Como ya hemos dicho, en el año 1.915 se publica un poema relativo a este canto y su interpretación callejera que, indudablemente, aporta claros indicios de la actualidad del mismo.

Tratando de esclarecer la susodicha equivocación de Sansano y del supuesto autor al que a su vez alude, hay que hacerse una primera pregunta: ¿Existían varios grupos (y muy posible y concretamente dos) al comenzar el siglo XX? Creemos que sí. Y tal creencia, en base a que:

En 1.866, citados por el propio Sr. Sansano y otros autores, aparecen dos. Encontramos como componentes del primero de éllos a Pedro Puerto, "El Rojo Eslava", Montero y Antonio Fabregat.

El segundo lo formaban don José Díe, don Adolfo Rogel, el Maestro Carlos Martí y Antonio Fabregat, "El Zapatero".

De la existencia de estos dos grupos, si bien con algunos cambios en sus intérpretes, vamos teniendo noticias a través de los años por la prensa local. Así, en 1.887, en el Artículo ya citado anteriormente del "DIARIO DE ORIHUELA", el autor del mismo habla concretamente de "los célebres pasionistas del Arrabal Roig", creyendo nosotros que se expresa en estos términos, diferenciando claramente a este cuarteto de otro existente y que, evidentemente, no era del Arrabal Roig ni parece ser que tan "célebre", siendo aquél casi con certeza el formado por los antedichos del segundo grupo referido, dado que se da la coincidencia de que algunos de ellos tenían su domicilio en el citado barrio del "Rabaloche".

Por otra parte, un Sr. Montero, homónimo de este componente del primer grupo de 1.866, aparece integrando el grupo, como puede comprobarse, que el Sr. Sarabia forma en 1.908, junto con Mariján y Cánovas, y asimismo, en el que canta en la puerta del antiguo café Colón, junto con "Cambiaor", "Barquillero" y José Casto Rodríguez, que nosotros pensamos como hecho factible el que se trate de la misma persona.

De la confirmación de la existencia del segundo de los grupos es dato claro que don Federico Rogel Soriano, en 1.880, pasó a compás "La Pasión", que venía interpretándose en base al antiguo Códice encontrado por él en el Convento de San Gregorio, para con ello, tratar de hacer más fácil la interpretación del canto, así como preservarlo del progresivo deterioro y enviciamiento que los años y la inexistencia de una partitura contemporánea hubieran provocado. Véase que en 1.866 aparece como componente del segundo de los cuartetos don Adolfo Rogel, familiar del referido don Federico, lo que nos hace pensar que este grupo interpretaba "La Pasión" según Códice y, a partir de 1.880, según partituras sujetas a compás por el nombrado Sr. Rogel Soriano.

De 1.902 a 1.908, de las publicaciones locales puede sacarse la conclusión de que seguían existiendo dos grupos, puesto que durante estos años, y en la procesión-misión de Ntra. Sra. de los Dolores, de la tarde de Domingo de Ramos, se hace constar que, a la vez que un "Stabat Mater" (compuesto especialmente por Federico Rogel para dicha procesión en 1.890) se cantaba "La Pasión" que, lógicamente sería interpretada por el grupo que seguía las partituras del citado Sr. Rogel, a la sazón director de la Banda Municipal de Música hasta 1.907 en que fue disuelta y sustituida por "La Orcelitana" que dirigía don Saturnino Cebrián.

Por otro lado, en 1.908 también se tiene constancia de la existencia del otro grupo, puesto que interpretó "La Pasión" en las fiestas de la coronación de la Virgen de Monserrate, además de que el Sr. Sarabia había formado un cuarteto meses antes con el citado Sr. Montero como componente y que también aparece en este último.

Todo lo expuesto nos lleva a las siguientes conclusiones:

1.ª).- Nos resulta un tanto extraño el hecho de que dos grupos distintos interpreten "La Pasión" de la misma y exacta forma.

2.ª).- Pensamos que en 1.866 ya existían dos grupos (cuatro versiones distintas, lo cual pudo ser debido a dos posibilidades:

a) Los dos grupos provenían de años anteriores, habiéndose separado en su interpretación del canto genuino por los vicios propios del paso de los años y la no existencia de partituras. A partir de encontrarse el Códice original, de la auténtica "Pasión", por don Federico Rogel, el segundo de los grupos pasa a interpretarla conforme a éste y posteriormente conforme a partituras sujetas a compás, confeccionadas por el mismo. Por razones ignoradas el otro grupo sigue interpretando "La Pasión" como lo había venido haciendo hasta entonces.

b) El primer grupo, más antiguo, viene cantando "La Pasión" claramente viciada y separada de su origen, de como se compuso, pero siguiendo a través de los años la tradición, la herencia de una composición transmitida de oído, hasta 1.927 en que se confeccionan unas partituras por don Vicente Perpiñán y don José Casto Rodríguez, que conocía las voces del grupo y versión que él había cantado anteriormente.

El otro grupo nace en 1.866 como consecuencia lógica del hallazgo del susodicho Códice de "La Pasión" que se creería perdido y don Federico Rogel encontró en el antiguo Convento de San Gregorio, no en el de la Trinidad como cabría pensar, y esto muy probablemente debido a que el Convento de la Trinidad se derrumbó casi en su totalidad durante el terremoto que asoló la zona en 1.829, y debieron trasladarse a otros lugares documentos y piezas de archivo propias de estos cenobios, tratando con ello de salvaguardarlos de la destrucción o desaparición.

Terminaremos diciendo que, quizá la equivocación del autor citado a su vez por Juan Sansano, estribe en que, hacia ese primer decenio del siglo actual, desapareciera uno de los grupos, lo cual no supone la del propio canto de "La Pasión"; es más, debió desaparecer el primero de los citados, puesto que es una de los últimos componentes del mismo don José Casto Rodríguez, quien, en 1.927, acudiendo a la llamada de don Vicente Perpiñán en pro de la tradición perdida, recompuso y recuperó la versión de "La Pasión" que él había interpretado unos 19 años antes. El otro grupo debió subsistir, como mínimo, hasta 1.915, año del fallecimiento de don Federico Rogel, si bien, no hay constancia fidedigna de su desaparición, y creemos siguió existiendo algunos años más, aunque debió actuar de una manera apagada y recoleta, dada la muerte de su principal propagador y "alma mater".